Un registro de marca se compone por la denominación, su logo y en ocasiones por su color.

Difícilmente encontremos una marca que no tenga colores o no se caracterice por algún detalle en color. Sin embargo, esto no significa que el color sea un elemento preponderante y distintivo que merezca ser registrado y reivindicado porque, de hecho, en muchas ocasiones, las marcas cambian de color de acuerdo a la aplicación de fondo, de acuerdo a gustos, de acuerdo a calidades del propio producto. En estos casos es innecesario reivindicar un color, es más, no es recomendable y es preferente solicitar la marca en escala de grises.

Ahora bien, si la marca tiene un color distintivo, ejemplo Milka cuyo color lila es distingible desde lejos, o el correo posatal OCA que sus agentes postales son facilmente distingibles desde lejos o la Propia Coca Cola cuyo color rojo es claramente un color que la caracteriza, entonces el color se debe registrar.

Ahora bien, proteger un color no significa que no pueda haber ninguna marca que pueda usar el lila en chocolates, el violeta en correo postal o el rojo en una gaseosa, sino que la proteccion sera mayor al momento del cotejo para medir la confundibilidad entre dos signos que usan nombres distintos pero colores similares.

Seguinos

Dejanos tu nombre y dirección de correo electrónico para mantenerte informado con actualizaciones y nuevas entradas de nuestro blog de  novedades.